El yoghurt tiene una larga historia. Se tiene registro de que ya desde la Antigüedad, los griegos y los romanos lo consumían.

 

El yoghurt es un producto que proviene de la fermentación de la leche. Se trata de una extraordinaria fuente de nutrientes esenciales, como proteínas, calcio, fósforo, potasio, vitaminas B2 y B12. Además, es un vehículo para el fortalecimiento de nuestro cuerpo.

 

El proceso para convertir la leche en yoghurt incluye acidificar su contenido y agregarle probióticos, fibra, vitaminas y minerales. También se mejoran su apariencia, su sabor y su consistencia. Todo esto hace el producto final más digerible para aquellas personas que son intolerantes a la lactosa.

 

De ahí los grandes beneficios que el yoghurt brinda al cuerpo: al disminuir la acidez, hay menor presencia de microorganismos dañinos; el calcio y la mayoría de las proteínas que contiene en sí misma la leche se vuelven más asimilables para nuestro cuerpo, lo que significa que podemos utilizarlos de mejor manera.

 

La nueva línea Vitalínea® nos ofrece una receta sin azúcares añadidos, para cuidar de nuestra salud. Consiste en una gama de yoghurts aun más naturales que, por sus nutrientes y probióticos –que favorecen el correcto funcionamiento del tubo gástrico–, resultan los aliados perfectos para mantenernos saludables. También son productos que brindan flexibilidad de consumo, pues podemos tomarlos diariamente, ya sea como refrigerio o como parte de alguna de nuestras comidas principales.

 

Elige cualquiera de las opciones de nuestra nueva línea: te acompañará a lo largo del día y así obtendrás los grandes beneficios de una alimentación balanceada.

 

 

Escrito por: MNA, Jimena González García

 

Fuentes:

  1. Tremblay, C. Doyon y M. Sanchez.Impact of Yogurt on Appetite Control, Energy Balance, and Body Composition”, en Nutrition Reviews, 73 (1): 23-27, 2015.
  2. Fisberg y R. Machado. “History of Yogurt and Current Patterns of Consumption”, en Nutrition Reviews, 73 (1): 4-7, 2015.